Hablamos de corrupción con Adán Nieto

La segunda jornada de la Semana del Libro Universitario recibió invitados de prestigio internacional, como es el caso de Adán Nieto Martín, catedrático en Derecho Penal por la Universidad de Castilla-La Mancha. Se ha centrado en la investigación del derecho penal económico y la Construcción del Derecho Penal de la Unión Europea. Además ha escrito varias monografías, entre las que destacan Fraudes comunitarios. Derecho penal económico europeo, El delito de administración desleal y La responsabilidad penal de las personas jurídicas: un modelo legislativo. También es subdirector del Instituto de Derecho penal europeo e internacional de la UCLM, becario de la Fundación Alexander von Humboldt, ha realizado estancias de investigación en las universidades de Freibug, Tübingen y Cambridge, además de ser Vicepresidente de la Sección española de la Asociación Internacional de Derecho Penal y miembro de su Comité científico internacional, entre otras cosas. Recientemente, se ha incorporado a la comisión sobre delitos sexuales.

En la actualidad, España se está viendo afectada por una ola de casos de corrupción que está eclipsando el panorama político. La ciudadanía se hace varias preguntas en relación con este tema, en concreto, por qué nuestro país, en concreto, está siendo corrupto. Lo cierto es que a lo largo de la historia de España, la corrupción ha ido de la mano de la política, al igual que en varios países que hoy en día consideramos ejemplos democráticos y libres de corruptelas. Adán Nieto ha estudiado ha fondo los fraudes de las administraciones públicas y los partidos políticos y afirma que la corrupción “es una cuestión de oportunidad”.

P: Teniendo en cuenta que la corrupción es prácticamente una lacra en nuestro país, ¿por qué cree que España se está viendo afectada por múltiples casos fraudulentos?

R: Puede deberse, y sin duda se deberá, a dos motivos: uno, que efectivamente hay corrupción en nuestro país, y dos, que es algo que creo que no debemos olvidar, es porque nuestra policía, nuestros jueces y fiscales son más eficaces. No creo que haya más corrupción que en otras épocas de nuestra historia, solo que tenemos una percepción probablemente mayor debido a la mayor eficacia de todo el aparato de la justica estatal.

P: ¿Cree que los nuevos partidos políticos que han surgido han fomentado el sacar a la luz los casos de corrupción?

R: Creo que fundamentalmente, sacar a la luz los casos de corrupción se lo debemos a la labor de los cuerpos policiales del Estado y también, en alguna medida, a la prensa. Los partidos políticos creo que han sido más caja de resonancia, porque les interesa por cuestiones partidistas o de ganar votos subrayar la corrupción del contrario. Indudablemente, el que haya dos partidos que no hayan tenido responsabilidades de gobierno y que estén libres de cualquier cargo de corrupción, que no puedan entrar en la dialéctica del “y tú más”, eso también les hace tener un discurso más potente.

P: ¿Por qué es tan difícil acabar con la corrupción?

R: Porque los pactos corruptos no son transparentes. Es decir, cuando hay un homicidio, unas elecciones, un accidente de tráfico, etc., se ve, pero cuando hay un soborno no hay ningún tipo de cámaras y es mucho más difícil de descubrir, porque, entre otras cosas, toda corrupción genera un pacto de silencio entre quien da y quien lo ofrece; pacto de silencio, además, que se mantiene en el tiempo y que suele cuajar en una relación estable. Por eso, la corrupción no suele ser puntual, sino que una vez que uno inicia se mantiene en el tiempo y tiende a ser sistémica.

P: A pesar de que varios partidos políticos actualmente son corruptos, la gente sigue votándolos. ¿Por qué cree que ocurre esto?

R: Por algo parecido a por qué compramos productos de empresas pese a saber, por ejemplo, que emplean trabajo infantil. La razón es que, esto que llamamos coste reputacional, que afecta a todo tipo de organizaciones, a empresas, a partidos políticos, en realidad es un coste muy bajo. Aquí equiparo consumidor a votante: no nos importa al final demasiado. En el caso de los partidos creo que hay otra cuestión muy biológica y de convicciones, sobretodo una generación, sobre todo la generación de personas mayores de 45 años sigue votando a su partido pase lo que pase. Yo confío en que esto cambiará en el futuro.

P: ¿Cree que la corrupción es una cuestión de ideología política?

R: No, yo creo que es una cuestión de oportunidad. No creo que existan malas y buenas personas dependiendo de la ideología política, simplemente el estar implicado en una organización y en la gestión de asuntos públicos genera casi como un riesgo natural la corrupción. Nadie puede pensar que está a salvo de la corrupción por tener una ideología y de tener un caché moral superior al del rival. Creo que esto afecta a la larga a todos y así nos lo dice también la experiencia.

P: ¿Qué cree que debe hacer España para regenerarse y acabar con la corrupción?

R: Creo que algunas cosas se están haciendo ya. Por ejemplo, ha habido una batería de normas en esta legislatura, que incrementan la transparencia, que incrementan las obligaciones de los partidos políticos, las administraciones públicas y creo que hay que seguir perfeccionando toda esa legislación . Por ejemplo, no creo que sea necesario más penas y más código penal, sino más medidas internas de organización en administraciones, partidos políticos o las empresas, que son la otra cara de la moneda.

P: ¿Crees que la corrupción es un mal endémico de España? ¿En otros países ocurre menos o la corrupción está en todos lados pero en España está presente?

R: Yo creo que la corrupción está en todos los lados. Países que no creemos que son corruptos, como Alemania, de pronto descubrimos que empresas tan emblemáticas, como Siemens, es una empresa que ha estado implicada en casos de corrupción en todo el mundo. Los rankings famosos en materia de corrupción se hacen en base a percepciones, no en base a cuánta corrupción hay, sino ¿creemos que hay mucha corrupción? Esto es una suerte de miedo ante el delito. A algunas personas les preguntas que si creen que hay muchos robos y dicen “sí, hay una gran inseguridad”. Luego eso no es así, algo similar puede pasar también con la corrupción. ¿Por qué puntuamos tan alto en estos rankings?

Texto de Vanesa Moreno MuñozFotografía de Youtube (MOOC pena de muerte).

Deja un comentario