La vieja voz del flamenco convertida en jazz

Crónica publicada originalmente en Nueva Tribuna el 3 de noviembre de 2019 y en Toda la Música. Texto de José An. Montero y Fotos de María Ramos.

Jorge Pardo. Foto: María Ramos

Crónica de la segunda jornada de la 39 edición del festival cartagenero dedicada al Jazz Flamenco con un doble programa protagonizado el pianista Dorantes y con la presentación de “Flamenco Leaks” de Jorge Pardo, Carles Benavent y Tino Di Geraldo.

Tras ese maravilloso placer que fue visitar de nuevo a Omara Portuondo en El Batel de Cartagena, era el turno de regresar al Nuevo Teatro Circo para iniciar la programación Cartagena Jazz 2019 con un programa dedicado al Jazz Flamenco. Doble cita con el magisterio de esta forma mestiza, errante y poliédrica de entender la música, entre el carromato errante y la memoria eterna de una tierra perdida. 

El pianista sevillano David Peña “Dorantes” fue el encargado de abrir la noche de jazz aflamencado o viceversa en una velada que tenía como punto álgido la presentación en España de “Flamenco Leaks” el tercer trabajo del trío Jorge Pardo, Carles Benavent y Tino Di Geraldo. 

Dorantes sigue siendo esa rara avis que cuando posa sus dedos sobre las teclas del piano, nos sumerge en el alma más profunda. Capaz de hacernos viajar en su piano, como si de una alfombra mágica se tratase, a donde desee llevarnos y cuando rasga sus cuerdas, descubriéndonos lo más primitivo de un instrumento que se siente atrapado en los salones de los poderosos. 

Dorantes. Foto: María Ramos

En un formato trío, junto con Javier Moreno al contrabajo e Isidro Suárez a las percusiones, el pianista recorrió sus dos décadas de trayectoria musical en un concierto de algo más de una hora. La timidez del intérprete y el intimismo de su piano alcanzaron sus momentos de máxima brillantez en contraposición a la exuberancia y libertad del cajón de Isidro Suárez. La belleza del caballo árabe frente al poderío de un potro salvaje. Dos almas unidas por unos mismos genes. Tan sublimes que hicieron levantarse de sus asientos varias veces al público del Nuevo Teatro Circo. 

Y por si no hubiera sido más que suficiente con la maravillosa primera parte del programa,  El Trío no tenía previsto ceder ni un milímetro. Carles Benavent y Tino Di Geraldo, fueron poniendo las bases sobre las que la flauta de Jorge Pardo iba dejando sin aliento a un público tan flamenco como jazzístico, pues en estos casos, tanto da que el camino se haya recorrido de aquí para allá o del allá para el aquí. Paco de Lucía, Camarón o Chick Corea, se asoman a este nuevo trabajo que llena los sentidos hasta parecer  que es el mismo duende el que camina por el escenario persiguiendo al siempre inquieto Jorge Pardo. 

Habrá más noches. Siempre hay sorpresas, pero este arranque del Cartagena Jazz 2019, que continuará hasta finales de noviembre, ha estado a la altura de un festival que, tras treinta y nueve ediciones, parece decidido a seguir explorando otros rumbos que atraigan a nuevos públicos, tal como se vió ayer en el Nuevo Teatro Circo con un público más joven y más variopinto que el habitual de los festivales de jazz.

El título hace referencia a los versos «Bus junelo a purí golí e men arate» (Cuando escucho la vieja voz de mi sangre) con los que comienza el tema Orobroy de Dorantes. El concierto de Dorantes + Benavent, Di Geraldo, Pardo se celebró el 2 de noviembre de 2019 en el Nuevo Teatro Circo de Cartagena dentro de la 39 edición del Cartagena Jazz Festival.

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