El maravilloso caos de Nora Norman

Decía el maestro Galeano que cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada”. Más allá de las etiquetas imprescindibles y de los calificativos majestuosos de los críticos musicales sobre su voz y los epítetos sobre el gozo intenso del caos cotidiano que baña sus letras. Porque según la teoría de las tres letras, Nora Alier se transformó en Nora Norman, se fue a Madrid, se cortó el pelo y dejó que el desorden fluyera. Es Nora, es así. Este año ha sido la encargada de poner el broche final a la edición de Estival Cuenca 2018.

Nos recibió a través del teléfono una semana antes de su actuación y nos confesó que le hacía muchísima ilusión actuar en Cuenca, y más después de saber el escenario que le esperaba: la terraza del Museo Paleontológico. Me voy a presentar con toda la formación, como en los grandes bolos, llevaré a la banda entera a darlo todo, pero si me decís que tengo unas vistas maravillosas, pues mejor”. Acostumbrada a cantar en inglés, tal vez por la musicalidad del idioma o por evitar la desnudez que supone cantar en castellano, su idioma materno, afirma que no importa la lengua en la que se cante. “En el disco per se, lo único que intento es ser lo más honesta posible, sea en inglés, en español o la lengua que sea. Solo quiero abrirme un poquito y ser lo más honesta y sincera posible”. Sus letras expresan lo que siente, un estallido de sentimientos que definen lo que Nora es.

I’m a mess, I’ve been looking for so long for a way to be heard
once for it all.
Can’t be blessed, been stuck for a long time just in my
thoughts.
I’m odd, I’m a weirdo
The one nobody’s gonna take into any account.
Can’t afford it anymore, it’s hard and it hurts.

Letra de Odd One

Hace 4 años se mudó a Madrid, donde creció, evolucionó y aprendió. Poco queda de aquella Nora. “Se fue la inocencia y se fue esa Nora que no sabía cómo hacer las cosas y ese miedo de no saber cómo hacer las cosas. Con este disco ya sé cómo hacer bien las cosas, y saber hacer las cosas para mí es ser honesta, ser sincera, y ya que voy a hacer un disco, lo voy a hacer bien.” Puede que fueran años duros, puede que no todo fuera color de rosas al principio, pero Nora Norman se convirtió en la Nora Norman que hoy conocemos. “Creo que en todo momento creces como persona y tu música crece contigo, en todo momento, siempre, todos y cada uno de los días. Te levantas, te suceden cosas, eres feliz con cosas, eres triste. Siempre es tristeza, felicidad, lo sientes todo, como para estar ahora mismo contando lo que sucede, y eso es lo que intento en todo momento.”

Su música es el altavoz de su corazón, el papel en el que plasma lo que siente, la traducción de sus pensamientos y sentimientos. Melodías de apariencia dulce, pero con dureza y contradicciones, con letras contundentes. “Simplemente quiero contar lo que me sucede. Hago música por necesidad, no quiero mostrar que soy cantante y yo soy tal, simplemente quiero hacer esto porque es lo que yo amo, y creo que se me puede dar un poco bien.”“Lo único que hay que tener en cuenta es lo que la letra dice, que en mi caso, es el sentimiento. Es un ‘sí, soy una rara, soy un pequeño desastre andante, soy todo, no tengo miedo a mostrarme como soy’. Creo que admitir el caos es el primer paso para poder seguir mejorando como persona.” Precisamente, “Chaos” es el título de su último disco, que según ella, la define a la perfección. Afirma que, “los que me rodean dicen que soy muy intensa. Tengo muchas preguntas para hacer siempre”.

“Para mí la música es la cosa más intrínseca en mí y más personal y subjetiva, por lo tanto no puedo poner una etiqueta a ello, estaría siendo hipócrita por ponerme a mí misma una etiqueta.” Con o sin etiquetas, lo que queda claro es que la música de Nora Norman es un torrente de emociones, un soul con alma, unas letras con corazón que expresan quién es esta nueva promesa de la música. Su voz suave se rompe justo cuando tiene que romperse. Puede que Nora sea un caos, pero si es así, es uno de los desastres más bonitos que se ha escuchado nunca.

Entrevista de Mónica Rivero y Jose An. Montero. Texto de Vanesa Moreno y fotografía de Sergio Rubio Luque

Esta entrevista fue realizada durante el programa Espacios R.adio. Últimos programas realizados:

 

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