“13” de Peripecia Teatro más allá de los pedos azules, ¿y si esto no fuera una comedia?

A tenor de las carcajadas, el público que asistió a la representación de “13” de Peripecia Teatro ha salido pensando que había asistido a una comedia. Nada más lejos de la realidad. Hemos asistido a una tragedia. Nuestra tragedia cotidiana. La tragedia de un mundo que vaga buscando interpretación para lo que ocurre a su alrededor y que sigue buscando en algún lugar fuera de nuestro entendimiento una explicación para el mundo. Mientras, los ratones nos agujerean los bolsillos y nos dicen que abrir un paraguas bajo techo es signo de mala suerte. Imagínate nueve o diez.

Contengamos la risa, si podemos, durante la representación. Y pensemos que todo lo que nos están contando nos lo cuentan en serio. Probemos. No es tan difícil. Pongámonos por un rato en la piel de la precandidata republicana al Congreso de los Estados Unidos, Bettina Rodríguez, que ha sido abducida varias veces y que mantiene habitualmente contactos extradimensionales.

Rebobinemos entonces. Hasta el concilio de Jerusalén en el siglo I d.C., por ejemplo, en el que se decidió que los gentiles convertidos al cristianismo no debían cumplir la ley judía. Algunos entendieron que ya se podía comer cerdo y otros que ya no había que circuncidarse. Cuestión de interpretación. Y desde ahí en adelante. Habla trucho, que no te escucho. Habla trucho, que yo diré lo que escucho.

En el Museo de Salamanca se conserva un cuadro anónimo del siglo XVII con la inscripción “Pater ignosce/isti quia insi/pienter egit”, en él podemos observar un Cristo que tras una Crucifixión marcadamente cruenta ofrece una bola del mundo al Padre tras ser redimido en la Cruz. Esta representación está realizada a partir de los conocimientos y la visión del mundo que se tenía en el siglo XVII. Seres sobreterráqueos que viven fuera de la atmósfera.

Hasta el 7 de marzo de 1965, día en el que el papa Pablo VI dijo la primera misa que no fue en latín, pocos de los que acudían más o menos voluntariamente a los oficios religiosos entendían algo de lo que se decía. Pongámonos por un momento en las mentes de los fieles. Cuestión de pura fe.

La historia de la Iglesia está repleta de historias mucho más increíbles que las que cuenta “Peripecia Teatro” en su obra. Historias de dragones y demonios, de vírgenes torturadas mil y una veces, de santos a los que les hacen ovillos con las tripas, de Santos Prepucios y brazos incorruptos. Historias maravillosas que nos hablan de un pueblo creyente que necesita de la parábola como herramienta para comprender. A partir de ahí, las podemos encontrar más o menos afortunadas y acertadas. Tantas parábolas como heterónimos tenía Pessoa o más.

Habrá quien se rasgue las vestiduras con la representación de “13”, quizá por esa interpretación alicorta algunos no acudieron a la sala Afecir. En esta representación la religión no es más que una excusa, una parábola del mundo. Podrían hablar de política o de guerras, de economía y de poder. No deja de ser una parábola histriónica y exagerada que deja a la vista nuestras vergüenzas, nuestra incapacidad para entender el mundo y como el poder es capaz de imponernos su versión de los hechos. Seguimos siendo los mismos primates ignorantes de siempre.

Celebrando la coincidencia rebuscada del 13º Aniversario de la compañía Peripecia Teatro con el primer Centenario de las apariciones Marianas de Fátima, recuperan a los tres pastorcillos de su primer montaje para armar esta reinterpretación de los hechos ocurridos en Cova da Iria en 1917. Sobre el escenario Ángel Fragua, Noelia Domínguez y Sergio Agostinho recrean a su manera los mensajes proféticos y escatológicos que recibieron Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto. Los famosos secretos de Fátima que sus seguidores interpretaron como el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, la caída del comunismo o el intento de asesinato de Juan Pablo II. ¿Y si el próximo es CTRL+ALT+SUP? Game Over.

Ahora, permítanme que vuelva al teatro a reírme a carcajadas de mi ignorancia, mientras se representa “13” de Peripecia Teatro. Merece la pena.

Peripécia Teatro estrenó la versión en castellano de su espectáculo “13” el sábado 25 de agosto en el Espacio AFECIR de Ciudad Rodrigo dentro del programa de la 21 Feria de Teatro de Castilla y León.

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