La Biblia Políglota en su jaula de cristal

La exposición de libros es siempre limitada y, en cierto modo, frustrante. Allí está el objeto en cuerpo presente, pero hay que elegir una página en la que abrirlo y mostrarlo. No sé podrá ver ni acariciar el lomo, sentir el papel y pasar las páginas dejándose atrapar por él.

Además si la obra expuesta es la Biblia Políglota Complutense todavía es más cruel para el observador que la ve tras la vitrina. Allí están dos volúmenes de una de las grandes joyas del trabajo intelectual humano. Una obra en la que participaron los mejores humanistas, filólogos o teólogos que cotejaron los mejores manuscritos disponibles de la época para armar intelectualmente esta obra en la que tardó casi quince años en realizarse y en la que invirtieron ingentes cantidades de dinero.

Cada página de cada uno de los seis volúmenes es una obra exquisita de diseño y composición tipográfica. Páginas compuestas de varias columnas con varias cajas. En cada columna un idioma. Latín, griego, hebreo y arameo en sus respectivas cajas. Salvo el latín, allí está impresos por primera vez en la Península Ibérica estos idiomas. Una Piedra de Rosetta en seis volúmenes. Arnao Guillén de Brocar, tipógrafo y editor francés, tuvo que construir una imprenta propia para esta obra. Hubo de reunir a los mejores componedores de la época para armar cada una de las cajas de texto que habían de ser revisada por los mejores traductores de cada una de estas lenguas. Un trabajo colosal desde el punto de vista intelectual y creativo.

Un esfuerzo inmenso realizado entre 1503 y 1517, aunque no vió la luz hasta 1521 cuando obtuvo el plaque papal. Una tarea titánica que apenas tuvo recompensa, demasiado erudito, demasiado complejo para los tiempos que llegaban.

Aquí, en esta vitrina está la herencia intelectual de un tiempo para el que fueron necesarias cantidades ingentes de dinero. Un trabajo exquisito hecho por el mejor tipógrafo, los mejores eruditos, traductores, humanistas, teólogos y componedores. Una obra basada en los mejores manuscritos disponibles, con el mejor papel y construyendo una imprenta para ella. Un trabajo lento y delicado vencido por la edición del Nuevo Testamento de Erasmo conocido como Novum Instrumentum publicado en griego en 1516 y que se difundió masivamente desde Basilea por toda la Europa de la época. Una muestra de los nuevos tiempos que estaban por llegar y donde la accesibilidad intelectual, la capacidad de producción, el precio y la fácil distribución serían los nuevos jinetes sobre los que cabalgaría el capitalismo naciente.

Y aquí en esta vitrina nos mira esta virtuosa obra maestra abierta en una sola página. Inmóvil y silenciosa. Tras el doble cristal en el que se expone y en la pantalla del que la fotografía. El diamante de la corona del tercer rey de Castilla, de la dinastía de los Jiménez de Castilla.

La exposición “Cisneros. Arquetipo de virtudes. Espejo de prelados” se puede visitar hasta el 18 de febrero de 2018 en la Catedral de Toledo. Entrada conjunta con la visita a la Catedral. Dispone de visitas guiadas.

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Una respuesta a “La Biblia Políglota en su jaula de cristal”

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